Vida por comida
Por: Magnolia Caras Radiantes
Por: Magnolia Caras Radiantes
Un mendrugo de pan tiene más valor que la vida para los que trastabillan en plena luz; mendrugo porque es pan de dolores aunque sea comprado en el mejor supermercado y al mejor precio; pan de dolores para el rico y para el pobre aunque el primero crea que lo esta disfrutando y el segundo solo llenando su estomago. El rico con su habilidad y astucia lo recoge pisoteando a su prójimo y el pobre dejándose pisotear, pero a la postre el fruto es el mismo: Pan de dolores, que se convierte en cansancio, angustia, conflictos, soledad y muerte espiritual. Un pan que cuesta la vida pues no hay tiempo a masticarlo, saborearlo y asimilarlo después de largas jornadas de trabajo en la sombra de la noche o al rayo del sol. Fisico o intelectual pero al fin trabajo… trabajo que mata la vida. “Compro tu vida por trabajo”, “Vendo mi vida por trabajo” el trueque de la media que invita con astucia a no salir de la sentencia de lo que realmente significa la palabra “trabajo”- Afán, fatiga, tortura- y que fue pronunciada por nuestro Creador como pena por la rebelión del hombre a su poder y su magnificencia. Si en ese momento el hombre hubiese reconocido que no puede vivir sin depender de quien lo hizo, si se hubiese arrepentido, si hubiese pedido perdón entonces se hubiese ahorrado muchos trabajos hasta la llegada de Cristo. Pero aunque no lo hizo el amor perdonador del Padre se hizo carne para que tu y yo salgamos de la oscuridad y vivamos en la luz. Oscuridad es falta de conocimiento y la luz es conocimiento de Dios. Cristo rompió la maldición del pecado de rebelión y pago por nosotros la pena, El demostró que no dependemos del hombre, no dependemos del dinero, no dependemos de las circunstancia, no dependemos de los sentimientos, no dependemos de las emociones, “Dependemos de Dios”, su propósito no era el imbuirnos en una vida sin sentido solo ganándonos el pan nuestro de cada día a costa de duros trabajos que nada tienen que ver con nuestra vocación y nuestra realización personal. Por tanto deje que Jesucristo llegue hoy a su corazón, muera y resucite con El, porque la vida vale más que la comida y el cuerpo más que la ropa.
El río de vida
Apocalipsis 22 NVI
1 Luego el ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero,2 y corría por el centro de la calle[a] principal de la ciudad. A cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce cosechas al año, una por mes; y las hojas del árbol son para la salud de las *naciones.3 Ya no habrá maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad. Sus *siervos lo adorarán;4 lo verán cara a cara, y llevarán su nombre en la frente.5 Ya no habrá noche; no necesitarán luz de lámpara ni de sol, porque el Señor Dios los alumbrará. Y reinarán por los siglos de los siglos. 6 El ángel me dijo: «Estas palabras son verdaderas y dignas de confianza. El Señor, el Dios que inspira a los profetas,[b] ha enviado a su ángel para mostrar a sus siervos lo que tiene que suceder sin demora.»
Cristo viene pronto
7 «¡Miren que vengo pronto! *Dichoso el que cumple las palabras del mensaje profético de este libro.»
8 Yo, Juan, soy el que vio y oyó todas estas cosas. Y cuando lo vi y oí, me postré para adorar al ángel que me había estado mostrando todo esto.9 Pero él me dijo: «¡No, cuidado! Soy un siervo como tú, como tus hermanos los profetas y como todos los que cumplen las palabras de este libro. ¡Adora sólo a Dios!» 10 También me dijo: «No guardes en secreto las palabras del mensaje profético de este libro, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca.11 Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el *santo siga santificándose.»
12 «¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho.13 Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin. 14 »Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para poder entrar por las puertas de la ciudad.15 Pero afuera se quedarán los *perros, los que practican las artes mágicas, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la mentira. 16 »Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para darles a ustedes testimonio de estas cosas que conciernen a las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, la brillante estrella de la mañana.»
17 El Espíritu y la novia dicen: «¡Ven!»; y el que escuche diga: «¡Ven!» El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida.
18 A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo, Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro.19 Y si alguno quita palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, descritos en este libro.