¿Proceso de Divorcio? ¡Desprograme
el Estrés Crónico!
Por: Magnolia Caras Radiantes
Definitivamente el tango, como el matrimonio, no es un
baile individual; se necesitan dos y los
dos deben estar de acuerdo con el único objetivo de fluir al unísono, llegar a
un punto de encuentro y danzar la danza de la vida dejándose llevar al compas
del amor. El paso básico tradicional tiene ocho tiempos, pero antes de hacer la
caminata de rigor para llegar a ocho, a mi manera de ver, se debe practicar con mucha paciencia
una secuencia de cuatro tiempos formando un cuadro imaginario, digo un cuadro,
no un cuadrilátero, veamos:
ü Cada tiempo requiere un
paso firme y recto, pues el cuadrado esta formado por dos ángulos rectos.
ü En cada ángulo es
necesario hacer una pausa para ponerse de acuerdo.
ü Nadie se pone de acuerdo
si no se mira de frente.
ü El contacto visual lleva
al contacto corporal y los dos a un entendimiento.
ü Entendiéndose sabrán que
no pueden los dos dirigir al mismo tiempo.
ü Si uno solo dirige habrá
menos probabilidad de enredarse y caerse.
ü El que dirige da un paso
atrás para atraer, hace una pausa para acoplar y llevar a su pareja al costado.
ü Luego dará un paso
adelante, hace otra pausa y los dos darán un paso al lado opuesto para llegar
al punto de encuentro.
Ya se que usted esta zapateando- con rabia, dolor o
remordimiento- el solitario flamenco del divorcio, y al leer este pequeño manual
del tango 4, estará diciendo que ni vale la pena leerlo, pero yo le digo que si, pues encontrarse con otro ser
humano es la base fundamental de la existencia. Tenga en cuenta que encontrarse
no es yuxtaponerse, porque los
objetos se yuxtaponen pero las
personas se encuentran y se encuentran cuando se aman. En fin, el amor todo
lo puede y todo lo perdona, deje de zapatear, reflexione, haga una pausa, no se
desenfrene, renueve su mente y encuéntrese con el AMOR.






