DESPROGRAMACIÓN DEL ESTRÉS CRÓNICO
CARAS RADIANTES
Teniendo como base mi vida personal y mi experiencia
como periodista, cosmetóloga y consejera he llegado a la conclusión que lo que
está matando poco a poco al hombre moderno es el estrés crónico, y que el autor intelectual del estrés crónico
es el odio.
Hemos
sido creados con un código de amor y se nos ha inyectado uno de odio al que el
sistema inmunológico no reconoce y contra el cual lucha incansablemente por
defendernos.
El
odio nos ofrece comida envenenada, pensamientos malsanos, nos enferma, nos quita
el sueño y las ganas de vivir- es una peste que aniquila y destruye la familia,
el vecindario, la ciudad, el país y el mundo entero.
HOY
mismo vamos a ponerle punto final a esa mala programación desprogramándola radicalmente
y sin miramientos ni dudas con el único antídoto que puede borrarla “EL
AMOR”.
Magnolia