3 de febrero de 2011

Dios es el Universo, pero el Universo no es Dios

Aquí desde esta dimensión, imaginándome como un punto vibrante en el cosmos de la sabiduría y el amor de un Creador Eterno y omnisciente, que todo lo mira, que todo lo sabe, que todo ausculta; que conoce lo más profundo de mí ser porque El tiene mi plano en la palma de su mano. Me es imposible hablar, pensar y vivir sin El. Yo le pregunto y El me contesta, le pido y El me da. El me muestra el azul de mi plegaria en los ojos de un ser especial hecho para consolarme. Me despojo de mi cuerpo y me conecto a su energía. Traspaso el universo y me regocijo con su creación. El Es y nadie puede reemplazarlo. Si decido no moverme, me muevo; si decido no hablar, hablo; El me toca con su dedo  y detiene mi prisa. Hace que todo se congele y me encierra en una fracción de tiempo para que te vea, para que te encuentre. El lo es Todo y sin El  nada soy.

0 comments:

Publicar un comentario